El Perdón, beneficia en primer lugar a la persona que lo ejerce, pues al perdonar se alivia el corazón de un peso y un dolor que le hace daño.
Cuando perdonamos sinceramente, nos inunda una paz y una tranquilidad incomparables, se sueltan lazos que nos mantenían relacionados en forma negativa con esa otra persona.
Se respira mejor, el corazón recupera su ritmo armonioso, los pensamientos se tranquilizan y pueden ocuparse libremente de aquello que necesitamos para nuestro desarrollo y nuestra evolución.
Es como soltar un ancla que nos mantenía anclado a esa persona, a esos hechos, a ese momento en particular; es como soltar el lastre que nos impide remontar el vuelo.
Elevémonos libres de rencores y sufrimientos inútiles, continuemos nuestro camino de evolución de perfeccionamiento moral y espiritual. Con una sonrisa en los labios y una sensación de expansión en el pecho continuemos nuestro camino, trasmitiendo a todos esa sensación de bienestar, de ligereza, de amor a todos, de amor a la vida.
Nuestro camino se enfoca entonces en una sola dirección, la dirección del progreso, la dirección que nos conduce a Dios, que nos lleva a sentir dentro de nosotros la armonía del universo.
Gracias Padre por permitirnos sentir dentro de nuestro corazón la grandeza del perdón y del Amor.
Que la Luz el Amor y la Paz reinen en todos los corazones!
2 comentarios:
esta muy chebere este tema profe es muy interesante esto de la vida espiritual muy bueno estas publicaciones chaaoooo....
esta muy chebere esa publicasion sobre el perdon por que el perdon nos benefisia a dotos pero debemos aprender a perdonar con wel corazon muuuyyyyyyyyyy chebere me gusto mucho ......................
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